9 de marzo de 2008

San Marcos

Iglesia de San Marcos
(C/. San Leonardo, 10)
Situada en la calle de San Leonardo, antigua de San Marcos, fue fundada sobre un pequeño oratorio en 1632 como anexo de la parroquia de San Martín. De la construcción del primitivo templo se encargó Marcos López en la década de 1660 y posteriormente Pedro de Ribera y José Benito de Churriguera. Para conmemorar la victoria de las tropas de Felipe V en la batalla de Almansa, entablada el día de San Marcos de 1707, el propio monarca dispuso que se sustituyera el viejo templo por otro de nueva construcción. La muerte de Felipe V en 1746 no impidió su realización, comenzando las obras en 1749 bajo la dirección del arquitecto Ventura Rodríguez, siendo consagrado en 1753.
La iglesia de San Marcos es considerada como una de las joyas de la arquitectura madrileña y una de las mejores obras de Ventura Rodríguez, el cual, junto con su esposa, estuvo enterrado en la propia bóveda del templo hasta que a finales del siglo XIX fue trasladado a la capilla del arquitecto en la parroquia de San Sebastián.
Destaca la planta formada por tres elipses, una de gran tamaño en el medio, sobre la que se levanta la cúpula, y dos de menor tamaño en los extremos. También, la fachada, de sencilla estructura, con juegos de concavidades y convexidades inspirados en esquemas borrominianos y diseños del barroco piamontés y constituida por dos pilastras de orden compuesto, sobre las que descansa el frontispicio triangular. En el centro está la puerta, decorada con un frontón semicircular.
Restaurada por el arquitecto Francisco García Nava tras un incendio en 1925, fue declarada Monumento Nacional en 1944.

1 de marzo de 2008

Posada del Peine


La Posada del Peine
(C/. de Postas, 17)
La Posada del Peine, llamada así porque por todo detalle tenía un peine colgado de una cuerda (no es de extrañar que bocas castizas acuñaran la frase "esto parece la Posada del Peine" al referirse a un hostal cutre), fue fundada junto a la principal parada de diligencias de la capital en el año 1610 por Juan Posada, (de ahí el nombre de estos establecimientos), que adquirió una casa en la antigua calle del Vicario Viejo, hoy llamada del Marqués Viudo de Pontejos, para dar alojamiento a los huéspedes y forasteros que llegaban a la Corte.
Casi dos siglos después, en 1796, los hermanos Espinos, lo ampliaron con la casa contigua que daba a la calle de Postas. La supervisión de las obras se atribuyen al entonces arquitecto municipal, Juan de Villanueva, posada que contaría a partir de entonces con unas 150 habitaciones, algunas con pasadizos secretos que facilitaban las andanzas ocultas de los huéspedes.
En 1863 se hizo otra modificación estructural para que el edificio tuviera tres alturas. En 1892 se construyó un templete sobre el antiguo edificio y se instaló un reloj, hoy desaparecido. Ya en el siglo XX, se dice que una mujer se encargaba del negocio cuando se cedió a una comunidad religiosa y luego fue vendido a la relojería Girod. La posada vivió un declive, hasta que cerró sus puertas a principios de 1970, volviendo a abrirse en septiembre de 2004.
Con casi 400 años de historia, se trata del hotel más antiguo de Madrid.